Respirando
22 nov 2010 14 comentarios
in indonesia, pensamientos, reflexiones, Vietnam
Me desperte esta manyana en Saigon. Por eso es que este post no va a tener acentos. Anoche me acoste como si me hubieran molido a palos y esta manyana no queria despertarme, deseaba que fuera uno de esos dias que abres los ojos y los vuelves a cerrar, y puedes estar asi durante horas sin pensar en nada. Pero no he podido. Mi reloj interno me despierta a las 7 de la manyana pase lo que pase la noche anterior, como lo ha venido haciendo los ultimos meses.
Me siento rara. Han sido meses de estudio muy muy duros, de dolores de cabeza, de momentos de bajon, de poco dormir, de nervios, y tambien, por que no, de momentos de alegria al ir recibiendo las calificaciones de mis examenes. El viernes a la 1.30 am di por finalizado el master, despues de 18 meses y 22 modulos, y una innombrable cantidad de folios y folios. No los he contado pero tengo una foto de la montanya de papeles que he acumulado. Es increible que todo eso pueda caber dentro del cerebro.
No es algo nuevo que haya aprendido, pero si que he reafirmado contundentemente que todo es posible con esfuerzo. Que no hay nada imposible. Y que lo que a priori nos parece un mundo, no es tan dificil si realmente le ponemos ganas e ilusion. Probablemente no haya estudiado tanto en mi vida y ahora que he terminado, no me lo creo. Aun no lo he asimilado y aun no he recibido todas las calificaciones, pero confio que todo ira bien puesto que hasta ahora asi ha sido. Tengo ganas de reir, tengo ganas de llorar, tengo ganas de gritar. De correr, de saltar, de hacer puenting, de tirarme en paracaidas, yo que se…
De momento vuelvo a estar en Vietnam. Llegue anoche y tengo todo el dia para mi hasta que vaya a buscar al nuevo grupo esta noche al aeropuerto. En Ubud se quedo la casa vacia, extranyamente vacia. El caos de papeles que habia reinado en lo ultimos meses -papeles encima de la cama, en el suelo, pegados a la pared, en las sillas- desaparecio y de repente la casa me parecio mas grande. Tengo planes de esparramar todos los papeles por el suelo y revolcarme por ellos. Quizas hasta hacer una sanjuanada con ellos. Pero eso no ocurrira hasta que me confirmen que lo he conseguido. Asi que mientras tanto voy a intentar disfrutar todo lo que pueda de mi querido Vietnam, y no voy a pensar en nada en las proximas 3 semanas. No prometo que escriba porque siempre digo que lo hare y luego no encuentro el momento. Asi que por si acaso, que sepais que estoy bien, muy bien. Feliz, contenta, orgullosa. Con ganas de una nueva etapa y un nuevo cambio. A la vuelta pienso pasar mucho mas tiempo con Pep y hacer planes. No demasiados. Pero si juntos. Hace mucho tiempo que no lo hacemos
Gracias por una y mil cosas. Tu ya sabes cuales son, pescadito.
Ayuda para los niños huérfanos de Vietnam!
16 oct 2010 3 comentarios

Imaginad que este año me hicierais un regalo de Navidad, y que además me dejarais elegir. Pues bien, yo os pediría que fuera éste: Comprar un ejemplar del libro que con tanta ilusión y cariño hemos hecho entre mi compañera de viaje y amiga Marta Aguilar y yo.
Vietnam, viaje al color es un libro de 96 páginas con más de 80 preciosas fotografías a todo color del auténtico Vietnam recorrido de Sur a Norte fuera de las rutas habituales, con un texto muy intimista que acompaña las fotografías y nos hace reflexionar sobre la esencia de los viajes.
Todos los fondos recaudados con la venta de los libros van destinados a los niños del orfanato de Vinh Sonh 4, situado en las tierras altas centrales de Vietnam. La zona fue devastada por el tifón Ketsana el 29 de Septiembre de 2009, cuando miles de familias se quedaron sin hogar y sin ningún medio de subsistencia. Desde entonces, el orfanato se ha visto desbordado, pasando de alojar unos 30 niños a más de 100. Estos niños necesitan ayuda. Necesitan comida. Material escolar. Ropa. Aquí no llegan las ayudas internacionales, ni la prensa internacional se hace eco de sus necesidades, pues es una zona aislada y fuera de las rutas turísticas habituales. En mis viajes a Vietnam les visito siempre. Fue precisamente haciendo una ruta en moto por esta zona y gracias a los Easy Riders de Vietnam que conocí este orfanato. Lo que vi me emocionó e impactó tanto, que no he parado de dar vueltas desde entonces a cómo ayudar a estos niños. Este es nuestro granito de arena y entre todos podemos hacerlo posible. Compra o regala el libro, disfrútalo, y ayuda a estos niños. Cualquier cosas por saber que esas sonrisas siguen en pie cada día luchando por un futuro mejor.
Sólo tenéis que hacer click en la imagen para pedir vuestra copia. Un millón de gracias… Y por favor, pasad la voz!
(nota: Gracias Ro & Juanfran. Me hace muy felíz que ya tengáis vuestro ejemplar en casa!)
Eramos pocos…
15 oct 2010 1 comentario
in Bali, vida diaria, vida en bali
… y la vecina parió un tambor. Mecagüenlalechequeladieron.
Estaba bastante animado el patio últimamente entre tanto festival: Que si la luna llena, que si la Saraswati, que si el Tumpek Landep, que si las ceremonias de cremaciones. El cura día y noche cantando, la niña de los vecinos llorando, las gallinas cacareando, los perros ladrando… lo habitual.
Pues bien. Tenemos una nueva incorporación. Ha llegado una guiri a vivir a la planta baja, o sea, justo debajo mío. Y no ha venido sóla, se ha traido un bongo. No, lo peor de todo no es que lo toque, es que no tiene ni idea. No. Puntualizo, y perdón por la expresión: No tiene ni reputa idea.
Al principio pensé que eran los niños del barrio jugando. Hasta que Pep vino el otro día, se asomó a la ventana, y se dio cuenta de que el sonido emergía de la planta baja. Viva la fiesta. Se ve que la tipa – mujer de unos 50 años y escritora -, se está aficionando. A ver si va a ser que cuando acaba con su sesión de escritura le pega al whisky y se pone violenta. Ayer me dio una sesión a eso de las 8 y pico de la tarde, cuando ya casi todo el barrio duerme. No sé si debió entrar en trance, o estaba poseída, o llevaba una cogorza del quince, pero lo que salía de aquel trasto era como para cabrearme a mí y a todos lo Dioses. Tortura total. Agonía. Nervios. Exasperación. Imposible tragarse un módulo de derecho fiscal a ritmo de bongo malparido. Por favor, que alguien le calle. O que le detenga la Pecalan (poli del barrio) por escándalo público. O por atentar contra la cultura balinesa. Que no la detengan, pero por favor que la requisen el bongo. O que la inviten al templo a tomar unas clases. O que use el bongo de banqueta y se deje de gaitas. No pueeeeeeedooooooo!!!!
Tumpek Landep… ¿otra vez?
10 oct 2010 4 comentarios
in Bali, ceremonias balinesas, indonesia, Ubud



Ayer volvió a ser el Tumpek Landep, o sea el día de los metales, adoración y bendición a las motos y coches sobre todo. Algo está pasando. O se han equivocado, o el tiempo pasa muy rápido. Pero si hace nada estaba escribiendo un post sobre este día!? (ver link)
Anda, ahora lo entiendo. Es que el calendario balinés tiene 210 días. Supongo que como no pudieron inventar una ceremonia para cada uno de los 365, pues pensaron, venga, vamos a acortar el año y así celebramos cada cosa doble y no tenemos que hacer tantas pijadas diferentes. Y así es que nació el calendario balinés.
Hace cuatro días estaban limpiando libros como locos, hoy todo el mundo estaba dale que te dale con el cubo de agua y la balleta tanto a coches como motos. Horas después, todos esos vehículos paseaban relucientes y engalonados por las calles de Ubud.
Pero ayer si me enteré, por los pelos. Y no porque me esté aprendiendo el calendario balinés, que no tengo ninguna intención, sino porque cuando he salido de casa me he encontrado con todo el pastel en el garaje: 1 coche, 7 motos, una esterilla en el suelo con un pollo espatarrao y venga ofrenditas y arroz e incienso. La abuela ahí de rodillas en plena ceremonia de bendición, las motos y el coche todos enflorados ya. Anda, a ver si ahora le voy a romper el sortilegio… abuelaaaa que tengo que arrancar la moto que me voyyyyy!
Como no quería molestar, he sacado el móvil, que era el único artilugio que llevaba encima que hace fotos (malas, pero hace), y le he echado unas cuantas. Han salido fatal, claro, porque el agujerito de la cámara tiene un cm de porquería encima, pero me he entretenido mientras la señora acababa con su ceremonia. Al terminar, se ha puesto a recoger lo que andaba esparramao por el suelo en la esterilla y se ha acercado a mí. He visto venir un pollo con la panza para arriba, una manzana, una magdalena y un bizcocho. Es lo que mi vista ha captado, aunque había muchas cosas más. La señora me dice: coge. Anda, y que cojo? Por un momento he estado a punto de arrebatarle un muslito al pollo que tenía una pinta estupenda, pero al final me he contenido y le he robado la magdalena, porque el bizcocho era gigante y como que no procedía. A ver si luego vuelve a casa y todos esperando a zampar y preguntando: y el bizcocho? No, la gorda de la vecina que justo ha pasado por aquí y se lo ha llevao.
Que conste que parece que limpian mucho porque siempre tienen algo que limpiar. Pero atendiendo a la cantidad de ceremonias, podéis imaginar que cada cosa que se limpia… se limpia dos veces al año. Pues anda que no tienen que rascar cada vez…
Perdona, Saraswati…
04 oct 2010 5 comentarios
in Bali, ceremonias balinesas, vida en bali
Que me olvidé de ti, hija mía. Que ando super concentrada con el máster, que me quedan menos de dos meses para terminar y sólo pensé en ti un par de días después de tu santo… Si es que no sé en la fecha que vivo cariño, cómo voy a saber entonces cual es tu día?
Y me sabe fatal, Saraswati pero no te puse ofrenditas como manda la tradición ni bendecí mis libros, y además, lo confieso, estudié tol santo día sin parar desde la mañana hasta la noche cuando sé que en tu día, el día de los libros, podemos adorarte todo lo que queramos pero no podemos leer, ni estudiar… Oh cielos y ahora qué, Saraswati? Que tal si me perdonas y el año que viene hago penitencia y me paso una semana entera sin leer?? Porfaaaa??? A ver si te vas a cabrear y vas a echar mal de ojo a mi máster ahora que estoy a puntito de terminarlo…
Saraswati (de “sara”: esencia y “swa”: uno mismo, o sea: la esencia de uno mismo) es la diosa hindú de la ciencia y la sabiduría. Ella es la consorte, o la traducción femenina de Lord Brahma, el creador del universo. La diosa se simboliza con una bella mujer de cuatro manos que sujetan: un “lontar” (libro tradicional balinés base de la ciencia y el conocimiento) hecho de hojas de palmera; una cadena tipo rosario de 108 cuentas que simboliza que el conocimiento no tiene fín y dura infinitamente; y un instrumento musical que a veces es una guitarra y otras una flauta, para sintonizar el intelecto con el conocimiento y poder estar en armonía con el universo.
Direís que sobra una mano. Pues no. Para tocar la guitarra o la flauta usa las dos, como todo el mundo.
Las manos de delante indican su actividad en el mundo físico, las de atrás, su presencia en el mundo espiritual, y entre todas representan los cuatro elementos de su personalidad interior. La delantera derecha es la mente (manas), la izquierda derecha el intelecto (buddhi), la trasera izquierda la consciencia condicionada (chitta), y la trasera derecha el ego (ahankara).
Resumiendo, la filosofía de este día es que lo más importante para la humanidad es el conocimiento. No, si ya me lo decía mi madre…
Así que de esta manera, el día anterior a Saraswati, que se llama “Pangredanan”, es el día en el que se juntan todos los libros y “lontar” de la casa, se desempolvan, limpian y preparan para ser bendecidos. Claro que ahora me pregunto yo si los balineses de a pie tendrán muchos libros en su casa… porque si yo tengo que recolectar todos los libros que hay en mi casa y ponerlos juntos, puedo montar unas barricadas tremendas, e incluso hacer una sanjuanada con ellos. Quiero pensar que lo que han hecho mis vecinos es sacar un lontar, que vendrá a ser como nuestra biblia, el cuaderno de matemáticas del niño y un diccionario de inglés… porque yo lo que es leer, leer, no les he visto leer en la vida. Aunque pensándolo bien, a base de adorar a la Saraswati cada 210 días, igual consideran que no hace falta, ya que absorben el conocimiento divino. No sé…
Por cierto, en el día de Saraswati no está permitido leer, por si a alguien justamente ese día le entran ganas…
La cosa no acaba aquí, ya que al día siguiente es el día de Banyu (=agua) Pinaruh (=sabiduría). Resumiendo, que debemos tener sabiduría que fluye como agua. Así que toooooodos a bañarse en el mar, lago o río, lo que más cerca te pille supongo. La filosofía del día de hoy es que la segunda cosa más importante para la humanidad, es la salud.
El tercer día, toca “Soma (=lunes) Ribek (=lleno)”. En este día se ponen ofrendas en las provisiones de arroz para agradecer que disponen de comida y bebida en sus vidas, y rezan a Dewa Sri, la diosa de la prosperidad. Esta celebración les recuerda que tienen que ser selectivos y cuidadosos con lo que comen para cuidar su salud. La filosofía de hoy…: que los alimentos y la bebida es la tercera cosa más importante para la humanidad.
Llega el cuarto día, hoy es Sabuh (=cinturón) Mas (=oro). Hoy se llevan ofrendas a donde sea que los balineses guarden el oro y otras joyan que poseen (joyeros, cajas, cajones…). Hoy toca agradecer a Mahadewa por las cosas materiales que poseen (ropa, joyas, dinero, etc) y les recuerda que deben ser cuidadosos a la hora de gastar dinero… La filosofía de hoy: Ya os la imagináis, no?
Queda uno, el quinto. Uuf que agobio con tanta ofrenda. Hoy es Pagerwesi. (Pager=valla , wesi=hierro). Hoy se reza a Sang Hyan Pramesti Guru. Hoy las dichosas ofrenditas son para el templo familiar (Sanggah) y los templos a los que pertenecen (rollo cofradía). Es el segundo día más importante del año después de Galungan (descenso de los dioses a la tierra) y es un poco el resumen de los demás días. O sea, que hay que tener todo lo anterior (conocimiento, salud, comiday bebida, ropa y oro) en las proporciones adecuadas para estar en equilibrio con el Universo.
Y en estas, pues Cristo nuestro señor se echó enseguida a dormir el tío, que le caía en Domingo… pero aquí no se para. Diosss, si yo ya tengo problemas para saber cuando cae la semana santa, el puente del pilar o la constitución… cómo iba yo ser capaz de acordarme de ti con tanto trajín, Saraswati??
Por cierto, yo aquí con miles de folios de apuntes de mi máster y nadie me ha venido a echar aunque fuera unos granicos de arroz… A ver si ahora voy a suspender y la hemos liado. Igual como las ceremonias grandes se llevan a cabo en las escuelas y universidades tendría que haberme conectado con mi campus online y mandarles unas flores virtuales… ay no sé. De momento yo voy a seguir estudiando por si las moscas…
Socorro. Starbucks en Ubud.
24 sep 2010 9 comentarios
in Bali, indonesia, Ubud, vida en bali
Madre del amor hermoso. Vengo de Ubud con los pelos como escarpias. Una está acostumbrada a los contínuos cambios en el pueblo. A irse dos días y encontrase con un restaurante nuevo, una tienda nueva, un agujero gigante en medio de la carretera, o doscientosmillonesdemotosycoches en el centro del pueblo. Pero ay de mí, lo que he visto hoy casi provoca que me caiga de la moto.
En el centro del pueblo, que ya más centro no se puede, y donde concurren el mercado local, el “ayuntamiento”, y el palacio de los antiguos reyes de Ubud… ha nacido un Starbucks. Oh Dios mío, ESTOY ATERRADA. Tengo que reconocer que lo tienen bastante bien camuflado, que lo han sintetizado muy bien con la arquitectura balinesa, que el color verde habitual que caracteriza al nombre del establecimiento y su redondo y archiconocido luminoso aquí son de madera tallada y hasta casi pasa desapercibido…. Pero nooooooooooo!!!! ¿Qué está pasando en la villa de Ubud?? No basta con que cada día para cruzar el pueblo tardemos media hora, que el centro esté plagado de decenas de autobuses apestosos, cientos de coches, y miles de motos, que las aceras estén hechas una mierda, que no sean lo suficientemente anchas para absorber las marabuntas de turistas que vienen cada día, que algún que otro expatriado pretenda hacerse rico montando restaurantes de dimensiones desproporcionadas. Ahora van, y nos ponen un Starbucks. NO LO ENTIENDO.
Bueno, igual sí. Debe estar a punto de estrenarse, si no lo ha hecho ya, la ya famosa película que estuvieron rodando aquí la Julita Roberts y el Bardem: Eat, pray, love. Cuando ésto ocurra, millones de americanos tarados vendrán aquí (sobre todo ellas, y si no, id a ver la peli…) pensando que han encontrado el paraiso, en busca de un balinés o balinesa que les alegre los días, y como no, a ver pasar las tardes de lluvia con un jodido Caffè-Latte-Regular-Size en el Starbucks.
Bien, avisádme cuando eso pase, que yo me largo de aquí. Nos están invadiendo. Cualquier día me descuido y me han plantado un “drive-through” de Mc Donalds en los arrozales. El mundo está loco. Si ya lo digo yo…
He vuelto!
04 sep 2010 2 comentarios
in pensamientos, reflexiones, studioliquido
He vuelto a venir, al igual que me volví a ir y seguramente lo vuelva a hacer. Ambas cosas, ir y volver. Soy culete de mal asiento o es que quizás lo haya tenido sentado durante mucho tiempo. Tengo la sensación de que vivo al revés del resto del mundo y que en vez envejecer, rejuvenezco. No, no es una crisis prematura de los 40, que todavía me queda un rato. Tampoco sé a ciencia cierta lo que es, aunque seguramente de ciencia precisamente no se trate. El caso es que después de mucho ajetreo y algún momento hamaca como el que ilustra la foto (que han sido más bien pocos!) aquí estoy de nuevo.
Han sido unos meses de mucho movimiento, viajes, personas… España, Vietnam, Tana Toraja… No borro ni un minuto de cada momento pero sí lamento no haber tenido más tiempo para compartir. Estoy de vuelta en los arrozales y ya centrada de nuevo en lo que me come la mayor parte del día: Este máster que no va a poder conmigo y Studiolíquido, el sueño de unas mentes creativas que nació en algún lugar de Filipinas hace 4 años y que aunque parezca que no arranca nunca, cada vez está más cerca.
El mundo está loco
30 may 2010 5 comentarios
Sigo pensando que el mundo está loco y lo peor de todo es que ésto va para largo. Medio mundo desarregla cosas, el otro medio intenta arreglarlas. La bola gira y unas veces son unos los que deshacen y otros los que arreglan, y otras sucede al contrario, los que arreglan, deshacen, y los que deshacen, arreglan. Hambre, guerras, corrupción, luchas de poder. Desear ser más que el otro, ir a cara perro, buscar el diente por diente, odiarse hasta reventar, hasta que el corazón se hace tan pequeño de tanto odio que no es capaz ni de latir. Yo no entiendo nada. Me siento como una niña pequeña en medio de un fuego cruzado. Viendo como disparan de todos los lados e incapaz de ponerme del lado de nadie, sintiendo como el mundo se hace cada vez mas pequeño y sin embargo las distancias entre nosotros, más grandes. Pienso en cómo hemos podido llegar hasta aquí, en si antaño la vida de verdad fue así o todo era diferente, de la manera que la siento cuando viajo a lugares remotos, o cuando paseo por las calles de Penestanan, mi barrio a las afueras de Ubud. Me pregunto como sería el mundo si no existiera la televisión, ni la prensa, ni la radio. Si no nos molestaran continuamente con historias de caraduras, cobardes, o cabrones. Si a la gente no se le callera la baba por el maldito dinero, si éste no provocara tanto caos. Observo a mi alrededor y veo que las personas más felices que conozco son las que no tienen nada, pero que a la vez no desean nada, ya que desconocen qué es tener algo. No se quejan, porque no saben de qué quejarse; no esperan, porque no tienen nada que esperar; sonríen, porque no hay nada que se lo impida, porque no tienen motivos para estar tristes.
Estoy con fiebre, así que no me escuchéis. Últimamente he tenido la cabeza metida entre libros y papeles, supongo que ésta es mi particular manera de despedirme de ellos por una temporada. En nada estoy de vuelta en España. Será la primera vez en al menos 15 años que pise mi tierra en Junio… ¿Mi tierra? Hay veces que se me olvida, pues ya no sé muy bien de donde soy… hasta que vuelvo.
Ñam Ñam…
Los Cowboys de Kuta (I)
27 abr 2010 4 comentarios
in Bali, Ubud, vida en bali
No, no son el tipo de cowboys que uno puede imaginarse cuando piensa en el prototipo americano. No montan a caballo, ni visten vaqueros. Ni siquiera fuman Winston. Surcan las olas de la playa de Kuta, visten imitaciones de Rip Curl o Billabong, lucen moreno, y su cabello es moreno como el azabache, aunque muchos lucen betas rubias por las horas y horas de sol que soportan cada día en busca de una vida mejor. Algunos echan mano, muchas veces exagerada, del agua oxigenada. Son los cowboys de la playa de Kuta.
Algunos son solteros, otros casados. Seguro muchos de ellos tienen bocas que alimentar en casa. Pero da igual. Pasan los días cazando en la playa y viviendo las noches al límite en las discotecas de la zona. La mayoría no debe pasar de los veintipocos, pero no buscan amiguitas de su edad, porque saben que poco les pueden dar. Su objetivo son mujeres con algo de dinero en el bolsillo, muchas veces vulnerables emocionalmente, con ganas de divertirse, en busca de lo que no encuentran en su país, faltas de cariño o deseando encontrar ese hijo que no tuvieron -o que incluso ya abandonó el nido- al que proteger bajo su regazo.
Son capaces de decir “te quiero” en al menos 7 idiomas, de abandonar su humilde morada por cualquier cama de hotel de los alrededores por una o varias noches, y los más habilidosos, hasta de conseguir no sólo algo de dinero por sus cariñosos servicios, ropa nueva, o un nuevo móvil, sino incluso un terreno donde construir un nuevo hogar o billetes de ida y vuelta a cualquier lugar del mundo por donde sus “ángeles protectoras” les quieran pasear.
Muchos de ellos se conformarán con que la historia dure hasta que su flamante nuevo amor monte en un avión de vuelta. Los más habilidosos y experimentados lograrán que ese amor interesado dure lo suficiente (al fin y al cabo, sólo se trata de intercambiar algunas palabras de vez en cuando por teléfono – factura que siempre pagará la interesada) para ver como su hucha particular va creciendo y con ella su status. Una nueva tabla de surf, una potente moto o un coche… la lista va creciendo a la vez que el amor. Los hay que incluso las coleccionan, y se apañan lo suficientemente bien como para que sus 6 ó 7 novias, una de cada país, no coincidan nunca en unas nuevas vacaciones a la isla de los Dioses.
No, no es todo meditación y espiritualidad en Bali. Muchas veces, solo es la excusa perfecta para dejarse llevar. De hecho, esa porción de isla ya no pertenece a la isla de los Dioses, sino a la isla de los Gigolós bronceados, aunque ellos no gusten de ser apodados así. Han aprendido con el tiempo que las mujeres occidentales no vienen sólo en busca de sexo, si no a la caza del amor. Alguien que las mime, las cuide, las haga creer que son alguien, encontrar a alguien de quien hacerse cargo y sentirse valoradas. Ellos lo hacen muy bien. No les cuesta dinero, sólo abrir la boca de vez en cuando, aunque quizás no tan a menudo como desabrocharse el pantalón, tarea en la que cuentan con gran experiencia porque, aunque te hagan creer que eres la única, en algún sitio han aprendido. Si tu curiosidad va mas allá, puede que te sorprendas al ver que hasta tienen pasaporte, y que ese pasaporte, ya ha viajado en más de una ocasión lejos, muy lejos de Bali. Está lleno de sellos y visados.
Si quieres hacer la prueba y dejarte seducir por uno de estos morenitos, no tienes más que elegir un trozo de playa y sentarte. No pasará más de media hora sin que uno de ellos te susurre al oído si quieres aprender a hacer surf. A partir de ahí, empieza la fiesta. Hasta donde llegue, sólo depende de ti. Incluso si le pones ganas, puede que hasta acabes con una oferta de matrimonio antes de que caiga el sol.
No solo Kuta alberga a esta especie en vías de reproducción. También ocurre en un pueblo como Ubud. Aquí los cowboys no salen de día – pues hace mucho calor y no hay mar donde refrescarse. Ni por supuesto llevan anexa una tabla de surf. Aquí ellos son “artistas”. Pintan, esculpen, tallan… o se rascan la barriga hasta que llega la noche. Entonces, se recogen sus largas melenas en coletas y arrancan sus ruidosas motos en busca de una buleh (extranjera) con ganas de sumergirse profundamente en la cultura balinesa.
Chino vacilón. Parte II
15 abr 2010 4 comentarios
in chino mandarin, vida diaria
Así que me digo que de este año no pasa, y me instalo los cedés en el ordenador dispuesta a hacerme una experta. Para variar, vuelvo a empezar con el famoso Ni hao, por eso de empezar desde el principio. Prometo que me lo sé de memoria, y que lo entono como si fuera china mandarina de la misma China. Pues no lo habré repetido veces ni nada.
El proceso se desarrolla de la siguiente manera:
La maquinita te presenta la frase en pinyin. Y te la lee. Luego un sonido te indica que debes repetirla. Si no te oye, emite un sonido y te dice que hables más fuerte. Si te oye pero no te entiende, también emite un sonido y te lo dice. “No te entiendo”. Todo esto discurre a la velocidad del rayo y es continuo, el chino no para de hablar digas lo que digas. Ni la maquinita de pitar.
A su vez, aparece una especie de electrocardiograma donde se indican los tonos, tanto del chinito que habla desde dentro del ordenador, como los que yo repito. Juro por mis auriculares rosas que las líneas que componen mi histograma son casi idénticas a las del mandarino.
Y así empieza la lucha:
Chinito: Ni haaao
Yo: Ni haaao
Chinito: No-te-entiendo
Chinito: (repitiendo) Ni haaao
Yo: Ni haaao
Chinito: No-te-entiendo
Chinito: Ni haaao
Yo: (por lo bajinis) Maldito chino…
Chinito: No-te-oigo
Chinito: Ni haaao
Yo: Ni haaao
Chinito: No-te-entiendo
Yo: …………… (silencio. Respiración profunda)
Chinito: No-te-oigo
Yo: ……………. (silencio. Respiración más profunda)
Chinito: No te oigo
Yo: (esforzadísima y concentradísima) Ni haaao
Chinito: No-te-entiendo
Yo: (empezando a enrojecer) Joeeeeeeee NIIII HAAAOOOOOOO
Chinito: No-te-entiendo
Yo: (roja perdida ya de los nervios) M-I-E-R-R-R-R-D-A DE C-H-I-N-O-O-O-O-O
Chinito: (sin inmutarse) No-te-entiendo
Yo: (parando la reproducción) PUES YO A TI TAM-PO-COOOOOO. CHINO-DE-MIERRRRRRRRRRDAAAAA. (El chino, ni se inmuta. Filosofía oriental)
Resultado de la jornada: Chino 1 – San 0
Me levanto de la silla con un nudo en la garganta de la frustración que llevo encima. Maldito chino.
Así que me voy a Carrefour, y me compro unos auriculares con micrófono. Rosas. Porque pienso que el chino igual no me entiende hablando así directamente a la pantalla. Y de paso, igual le gusto porque con los auriculares parece que llevo pendientes de aro y estoy la mar de mona, a ver si así me pasa alguna. Estoy hasta pensando en guiñarle el ojo a la vez que recito el ni hao…
Llego a casa. Me enchufo. El chinito me saluda como si no hubiera pasado nada.
Chinito: Ni hao
Yo: Ni hao
Chinito: No te escucho
Yo: Ni hao
Chinito: No te entiendo
Yo: A la mierda!!!!
Chinito: No te entiendo
Yo: Pues yo a ti tampoco. Mamón!
Se lo cuento a Pep toda llena de ira, y él se mata de la risa. Dice que probablemente el chino de dentro de mi ordenador sea amigo de la tipa que tengo dentro de la Blackberry. Y claro, ha visto las putaditas que le hago y se está vengando.
Resulta que la Blackberry tiene una tipa dentro que habla muy bien inglés. Lo descubrí la otra noche aburrida dándole a todas las teclas. Esta tipa vive dentro de la opción “Voice Dialing” (llamada por voz), y como no habla español, nunca se entera de a quien quiero llamar. Bueno, no es verdad. Normalmente acierta a la primera, pero yo le vacilo.
Por ejemplo, si quiero llamar a Pep, se desarrolla así nuestra conversación, pero en inglés:
-Aprieto el botón de llamada por voz:
La guiri: Diga un comando
Yo: “Uno”. Da igual lo que diga porque no tengo ningún comando configurado. Es para fastidiar
La guiri: Diga el nombre o el número
Yo: Josep
La guiri: ¿Ha dicho “Josep”?
Yo: Nouuuuuuu (mentirosa)
La guiri: ¿Ha dicho “Cinzia”? (que tendrá que ver??)
Yo: Noouuuuuu (me empiezo a reír)
La guiri: ¿Ha dicho “Roset”?
Yo: Uuiiiiiiiiiii casiiiiiiiiiii
La guiri: Lo siento. No se encuentra.
Y comienzo de nuevo. Y así sigo varias veces, y la guiri se empieza a volver loca y me saca un montón de nombres, casi siempre empezando por Josep, al que digo que no, y continúa con una retahíla que no para. Hasta que en pleno momento de ebullición y cuando me estoy muriendo de la risa y ella ya va por el décimosexto nombre, coge la tipa y después de decirle de nuevo que noooouuuu, en vez de seguir dándome nombres que no son… ¡¡¡va la muy perra y me cuelga!!!. Debe haberse cabreado. Y ha cabreado al chino, claro, que ahora se está vengando.
Así que ya sabéis, no hagáis mal a nadie, que cualquier día se puede volver en vuestra contra.
Chino vacilón. Parte I
13 abr 2010 4 comentarios
No sé si alguna vez he comentado mi interés por el chino mandarín. Me refiero al idioma. De momento, mi interés es más acusado que mis avances, ya que a duras penas he podido pasar del Ni hao (hola).
Mi interés comenzó allá por el 2006 en la isla de Mabul, Malasia-Borneo, donde trabajábamos con el personaje Uncle Chang. Tuvimos un grupito muy majo de chinos-singapurenses con los que nos entretuvimos hablando una noche, y uno de ellos estaba interesado en aprender español, pero no tenía ni idea. Así que decidimos darnos un curso acelerado mutuo. Empezamos con las frases típicas, -“hola”, “como estás”. Hasta ahí bien. Los dos. Después, el chinito quiso que le enseñara a santiguarse en español, así que allá fuimos: “En el nombre del padre, del hijo, del espíritu santo, amén”. El chinito piensa por unos segundos y repite: “En el nombre del padre, del hijo, del espíritu santo, amén”. A continuación, lo recita en mandarín. Termina. Me mira. Me pongo la mano en la frente. Y me echo a reír. Ya se me ha olvidado. Así que me lo tiene que repetir, y lo tiene que volver a hacer cuando me toco el pecho, después el hombro izquierdo, y una vez más con el derecho.
Cuando he terminado, estoy segura de haberlo olvidado todo de nuevo. Y le toca a él, así que las probabilidades de que me acuerde cuando llegue mi turno otra vez, son nulas. Lo dicho, es su turno, así que yo abro la boca para darle la primera pista, y no hace falta, el jodido chino lo vuelve a decir todo de carretilla. Y hasta se le entiende. Vamos, que no parece chino. Y me toca, y claro, no me acuerdo ni de una palabra.
Y así pasamos un buen rato, hasta que rindo. Me rindo y decido que tengo que aprender chino por narices. A la mañana siguiente, el tío me saluda santiguándose en español, y yo quiero que me trague la tierra, o en ese caso el mar, porque sólo acierto a decir el famoso Ni hao. Para colmo, Ni hao literalmente significa “tú bien”. Si claro, encima. Tú bien.
Yo fatal.
Así que meses después y mientras estamos viviendo en Lembeh, y en una de esas raras escapadas a Singapur me compro un paquete lleno de CDs de chino. Por algún motivo, el paquete se pierde por algún cajón. Así que en otra de esas salidas meses después, me compro un libro. La elección es horrorosamente difícil, porque al principio sólo encuentro libros que tienen los caracteres chinos con su traducción al inglés. Pero…¿cómo demonios voy a saber leer lo que está escrito si está lleno de caracteres raros que nadie me explica como leer??
En fín, compro el libro. Al menos éste lleva Pinyin. Le doy unas cuantas vueltas, pro al poco tiempo, y hasta arriba de trabajo, debe haber ido a parar al mismo cajón de los CDs.
Creo que alguna vez los abrí para repetir mis frases mandarinas más célebres. O sea, Ni hao. Hasta ahí.
Tu bien, sí.
Yo sigo igual.
Hace poco llegó una caja de Lembeh que nos guardaba un amigo con cosas que no pudimos llevarnos cuando nos fuimos por exceso de kilos. Sorpresa, oh, sorpresa, entre moho y suciedad, aparecen mis cursos de mandarín.
(Continuará…)
No sin mi pito
09 abr 2010 Dejar un comentario
in Bali, indonesia, Ubud, vida en bali
La hombría indonesia llega a límites insospechados… ¿o puede que la falta de ella?
Esta semana es noticia un, en estos momentos, avergonzado y seguramente arrepentido joven de 19 años que el otro día decidió rebanarse sus partes después de conocer la noticia de que su novia iba a casarse con otro. Despechado el chaval, en vez de perseguir al amor de sus amores y vengarse haciéndole una perrería, decidió hacérsela a sí mismo.
Por lo visto un tajo semejante puede ser mortal pero el mozo ha tenido que vivir para contarlo, o más bien, para que lo cuenten los demás y se descuajeringuen de la risa, porque según la prensa local, él está encerrado en casa y aún en estado de shock, recuperándose de la casi-mortal rebanada. Como para no. ¿¿Y ahora qué??
Dicen que querían reimplantarle la cosa y mandaron a los vecinos a rastrear la zona, pero aquello no apareció por ningún lado. Ya me imagino a todo el pueblo husmeando por ahí:
-Oye, ¿no habrás visto el pxxx de Abdul por ahí?
-¿¿¿Eh???
-Nada, nada. Sigo buscando…
Esto ocurrió en una aldea de la isla de Java, pero en la isla de Lembeh, lugar donde convivimos mano a mano con los locales y su vida diaria, son ellas las de armas tomar. Aún recuerdo el episodio que vivimos una mañana de hace un par de años con los lugareños, y que creo recordar conté en su momento. Se nos ocurrió montar una pequeña fiesta para los empleados en el hotel una noche. Nada especial, lo hacíamos de vez en cuando para compartir con ellos y verles disfrutar. Esa noche comieron, bebieron, bailaron, de todas estas cosas unos más que otros; alguno se mareó, algún otro se quedó dormido, y después de la medianoche los mandamos a casa, probablemente todos borrachos. Se salvaron los que quisieron quedarse a dormir. A los que se fueron, sus mujeres les esperaban en pie de guerra en la puerta de casa.
Al día siguiente, el personal masculino era un poema. Todo el mundo estaba excitado, reía y hablaba sin parar. Poco a poco fueron soltando prenda de los acontecimientos vividos la noche anterior al calor de su hogar…
Hubo un empleado que no se presentó, castigado por su mujer sin trabajar ¿? , y por lo tanto, sin cobrar su sueldo ese día.
Otro apareció, pero con alguien bajito a su lado. Era su hijo: “Mi mujer me ha dicho que hoy me toca cuidarlo a mí todo el día”
Otro, venía harapiento perdido: “Es que mi mujer no me ha querido dar ropa limpia hoy”
Otro, venía harapiento perdido también, pero al acercarte, la camiseta parecía del año chimpún, toda hecha jirones: “Es que mi mujer me ha pegado. Mira, mira”. Y miramos. El cuello todo morado. La cara con un arañazo de arriba abajo.
Y a otro, pobrecito, que no medía más de metro cincuenta, le faltaba un mechón enorme de pelo en la cabeza: “Es que mi mujer me cogió la cabeza con una mano y con la otra, agarró un cuchillo y mira como me ha dejado”.
Y tuvimos que acabar las fiestas.
Así que machitos, ya sabéis. Si venís por estos lares tened cuidado con el sexo opuesto. La isla de Lembeh está llena de mataharis (por cierto, sabíais que “matahari” significa “Sol” en indonesio?) dispuestas a cualquier cosa.
Eso sí, los balineses lo tienen muy claro en ese aspecto. Son mas hombretones. Aquí antes del matrimonio toca embarazo. Si no te preñas, te jorobas y te quedas para vestir santos. Tu ex futuro marido se irá en busca de alguna a la que pueda demostrar toda su hombría en forma de barriga abultada. Porque claro, aquí no existen los hombres impotentes o que no pueden tener hijos. La culpa es siempre de la mujer. Por eso corre por este pueblo el chisme de los trucos que usa una famosilla curandera a la que las mujeres asisten cuando no se pueden embarazar. La curandera tiene un método infalible, supuestamente a base de una mezcla de hierbas que hace tomar a la paciente en forma de infusión. ¿Que tu marido no te deja embarazada? O mejor dicho, ¿que no eres capaz de quedarte embarazada del machote de tu marido? (porque la culpa es tuya). Pues quítate la ropa y túmbate aquí. A la mierda la tila. El gremio de chóferes, que abunda por Ubud y mata las horas que no tiene trabajo (la mayoría) mirando a las chatis que pasan por la calle, siempre está deseando meter un gol donde haga falta.
Y todos contentos. El que más de todos, tu marido.
27 Marzo, día de la tierra
26 mar 2010 1 comentario
in vida diaria
Celebra la tierra, celebra que tenemos donde pisar, donde vivir, donde pasar momentos maravillosos. Aunque sea solamente por una hora, apaga las luces mañana a las 20.30, en un evento mundial al que no podemos faltar. Disfruta de la luz de las velas, o de la completa oscuridad. Aprovéchala para pensar, meditar, leer, o achuchar a tu pareja un ratito. Un evento como el día de Nyepi o Año Nuevo balinés del pasado 16 de Marzo, o sea, 24 horas durante las cuales la isla se para por completo, sin gente en la calle, sin ruido, sin motos ni coches ni aviones, sin salir de casa, sin encender una sola luz, sin enchufar un sólo aparato (aunque algún balinés seguro que hace trampa y le da a las teclas del móvil un rato…), es una utopía a nivel mundial, pero tenemos de donde aprender. ¿Por qué no empezar al menos con una horita, una vez al año? Se lo debemos a nuestro pobre Planeta, que se deshace poco a poco.
Tumpek Landep, o el día de los metales
25 mar 2010 6 comentarios
in Bali, ceremonias balinesas, indonesia, vida en bali

El Tumpek Landep ocurrió solamente un día después de mi accidente con la gallina y parece que funcionó, porque de momento no he vuelto a desgraciar a ninguna. Gracias a mis vecinos por hacerme los honores
En el día de Tumpek Landep se venera a “San Hyang Pasupati”, Dios de armas, utensilios , y cualquier artefacto de metal que sirva de ayuda en la vida diaria del balinés, con el objeto de que los primeros sigan siendo resistentes, funcionando, y trayendo buena fortuna a sus dueños.
Originariamente el objeto de veneración eran únicamente las típicas espadas o “Keris”, las cuales no sólo servían como arma sino que además se decía poseían poderes mágicos que protegían a su dueño, siendo a su vez indicadoras de su status social.
Durante la mañana del Tumpek Landep, tanto los Keris como otros utensilios, herramientas y armas de metal son cuidadosamente lavados y sacados brillos, dejándolos impolutos y colocándolos sobre trapos nuevos llenos de ofrendas florales y a continuación, bendecidos con agua bendita e incienso.
Hoy en día la cosa ha evolucionado y aunque Bali progresa sus tradiciones continúan, eso sí, adaptándose al progreso tecnológico. Así, a la lista de metales se han ido incorporando con el tiempo los medios de transporte, y tanto coches como motos, como cualquier otro vehículo que contenga partes de metal son igualmente venerados y engalanados. La lista de objetos de metal a venerar continúa y se expande, y en ella se incluyen ya ordenadores, relojes, e incluso…. teléfonos móviles!, los cuales no son solamente un utensilio que facilita la vida del balinés, sino que son prolongaciones de sus extremidades en su estado mas puro.
De hecho, dentro de unos cuantas generaciones, dicen que los niños balineses nacerán con 6 dedos, y en ese sexto dedo traerán un teléfono móvil incorporado de serie, seguramente un Nokia, o puede que una Blackberry que está de supermoda. Igual hasta las futuras mamás piden que les hagan ecografías no para ver el sexo del bebé, sino para saber que modelo de teléfono van a ser. ¿Te imaginas?:
-Mi bebé va a ser niño.
-Pues el mío Nokia. ¡Hala!.
Y es que deben venderlos con imanes incorporados porque el balinés no suelta su móvil ni cuando duerme. Lo mismo mandan SMS mientras conducen la moto, te hacen un masaje en el spa, te cobran en el supermercado o te cortan el pelo. Claro que si pueden llevar un cesto de frutas en forma piramidal sobre la cabeza y andar tan campantes por la calle, ¿cómo no van a poder hacer el resto de las cosas con una sola mano?? Va a ser que tanta ofrenda y tanta ceremonia les convierte en seres con poderes extraordinarios.
Por cierto, empieza la temporada del cura cantarín. Es como si el disco se hubiera quedado enganchado en medio de una jota aragonesa a pocas revoluciones. O el cantante llevara una moña del carajo. No me queda nada…






